Fisura y fractura en costillas: síntomas, diagnóstico, prevención y tratamiento

¿Qué es una fisura o fractura costal

Una fisura o fractura costal o en las costillas se producen generalmente por un traumatismo directo en la región, un aplastamiento o una rotura en la parrilla costal. Estas lesiones pueden ser el resultado de accidentes, caídas, impactos deportivos o movimientos bruscos. Es fundamental comprender la diferencia entre una fractura y una fisura. Cuando hablamos de fractura, nos referimos a la discontinuidad que se forma entre dos extremos de un mismo hueso, es decir, una separación entre dos extremos del mismo. En cambio, una fisura es una fractura parcial que no llega a separar completamente el hueso en dos partes.

Diferencia entre fractura y fisura de costilla

Una fisura de costilla puede describirse como una especie de grieta en el hueso, es decir, una fractura que no ha dividido completamente el hueso. Por otro lado, una fractura costal implica una lesión más grave que resulta de la quiebra de uno o dos huesos de la caja torácica.

Es importante señalar que, aunque las fisuras de costilla son dolorosas, generalmente no representan un riesgo tan grave como las facturas completas de costilla. Las costillas fracturadas pueden romperse en fragmentos pequeños con bordes irregulares que pueden ser peligrosas. Estos bordes afilados pueden dañar estructuras vitales cercanas, como los vasos sanguíneos o los órganos internos principales, aumentando el riesgo de complicaciones como hemorragias internas o lesiones pulmonares.

Anatomía de las costillas

Las costillas son huesos planos, largos y curvos que conforman estructuras de la caja torácica. Su diseño y disposición están diseñados principalmente para proteger y sostener los órganos vitales que se encuentran en la cavidad torácica, como el corazón y los pulmones.

Pueden clasificarse en tres grupos principales:

  • 7 Costillas esternales o verdaderas: estas costillas se articulan directamente con el esternón a través de su propio cartílago costal, proporcionando una conexión directa y firme con el centro del tórax.
  • 3 Costillas artesanales o falsas: estas costillas se conectan de manera indirecta con el esternón a través del cartílago de la séptima costilla, lo que les otorga una conexión menos directa con el esternón en comparación con las costillas verdaderas.
  • 2 Costillas flotantes: estas costillas no se articulan con el esternón en absoluto, lo que les da una apariencia de “flotar” en la parte inferior de la caja torácica. Aunque no están directamente unidas al esternón, desempeñan un papel importante en protección de los órganos abdominales inferiores.

Síntomas de la fisura o fractura costal

Las fracturas de costilla son un tipo de lesión que suelen ser causadas por diversas razones, como accidentes de tráfico, traumatismos, golpes, así como lesiones deportivas, y también por enfermedades que afectan la densidad ósea como la osteoporosis o ciertos tipos de cáncer que provoca desmineralización ósea.

Los principales síntomas al sufrir una fractura de costilla incluyen:

  • Dolor en la zona del esternón cuando se ejerce presión sobre la misma.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolores musculares en la zona afectada.
  • Dificultad al realizar movimientos.

Dolor al caminar o dormir con una costilla rota

Cuando se tiene una costilla rota, se comprende rápidamente la importancia de estos huesos en nuestro sistema respiratorio. Las costillas permiten que el tórax se expanda y contraiga durante la respiración, facilitando el proceso respiratorio.

Mientras se camina, es posible que se experimente dolor debido a que la actividad física incrementa la frecuencia respiratoria, lo que puede causar molestias en la zona de la costilla rota. Además, al adoptar posturas al dormir que involucren movimientos torácicos más profundos o relajados, como dormir de lado o boca arriba, también se puede sentir dolor.

 

 

Cómo conducir o correr con una costilla fracturada o fisurada

La Dirección General de Tráfico no proporciona indicaciones específicas sobre cómo conducir después de sufrir una fractura de costilla, ya que las costillas no pueden inmovilizarse con dispositivos como escayolas o collarines. Sin embargo, los expertos suelen recomendar reposo para estas lesiones, aunque no significa que se deba evitar completamente la movilidad.

En cuanto a la actividad física, los médicos no la catalogan como una contraindicación para la recuperación total de la costilla rota. Se pueden seguir realizando caminatas largas o actividades cotidianas siempre y cuando el experto lo vea oportuno teniendo en cuenta el grado de fractura o fisura.

¿Cómo dormir con una costilla rota?

Para mejorar la comodidad al dormir con una costilla rota, muchos especialistas sugieren las siguientes recomendaciones:

  • Dormir del lado opuesto a la costilla rota: acostarse sobre el lado contrario a la costilla afectada puede reducir la presión y el malestar durante la noche
  • Utilizar almohadas: colocar almohadas adicionales detrás de la espalda puede ayudar a mantener una postura más cómoda y aliviar la presión en el área afectada.
  • Adoptar una postura erguida: se recomienda evitar movimientos torácicos profundos, como dormir boca abajo, ya que pueden aumentar el dolor.

Diagnóstico de la fisura o fractura costal

El síntoma principal es el dolor en la zona perjudicada. Este se suele acompañar de inflamación y hematoma externo o interno. Esta sintomatología puede intensificarse con la respiración presionando en la zona, con la movilidad del tronco y la espalda, así como al toser o estornudar. Es importante acudir un servicio de urgencias de traumatología si aparece cualquiera de estos síntomas.

Si la fractura es múltiple, es decir, implica más de una costilla, puede causar una movilidad anómala de éstas dando lugar a una respiración paradójica (movimiento torácico anormal al respirar). También puede asociarse a una disnea que consiste en la dificultad respiratoria que se manifiesta como una sensación de falta de aire en los pulmones.